martes, 10 de septiembre de 2013

Cada niño es un mundo...



Que mucho escucho decir esa frase, sin embargo nos empeñamos en que nuestros hijos sean igual a todos.
¿Por que digo esto? Soy madre de dos niños: una niña de 6 años y un niño de 3 y como madre veo el progreso y desarrollo de mis hijos y me llena de orgullo pero a la misma vez lucho con no  compararlos con otros niños de su edad y entre ellos mismos (un poco difícillllllll!) Que si la nena hablò mas ràpido, que si el nene es mas àgil, q ella come mas alimentos, que el nene es mañoso con la comida, etc.
¿Y que me dices de las mamàs que se te acercan para preguntarte si tu hij@ hizo tal o cual cosa y te restregan en la cara "el
mío lo hizo ya" ¡como si fuera una competencia!

Recientemente hemos pasado diferentes situaciones como familia y me he visto luchando con este comportamiento. Siempre he querido ser diferente pero no resaltar. Me refiero a cosas como la moda por ejemplo y me explico; Saliò la moda de Coach, todo el mundo tenías sus carteras con la C por todos lados y a mi me encanta la marca pero me parece absurdo que tenga que pagar por mercadear un producto, así que tuve las mías en piel sin la C (al fin y al cabo lo bueno de la marca era la piel y las del monograma eran en ¡tela!) Saliò Tous y todo el mundo con el oso y yo con cualquier motivo de Tous menos ¡el oso! A lo mejor soy demasiado humilde (si, claro!) Debo ser de Cupey...
El tiempo que Amanda estuvo en  la escuela tratè de cuidarme  de las  mamàs que siempre estan preguntando que notas tienen tus hijos  para comparar y competir.
Entiendo que todos somos diferentes y no todo el mundo tiene que ser honor. Ser  honor NO te garantiza tener exito en  tu vida profesional ni mucho menos personal. El èxito es garantizado por tu esfuerzo y perseverancia.

No estoy criticando a nadie, creo que todos hemos pasado por ese proceso pero me pregunto; ¿cuando es el momento de decir basta? ¿Còmo podemos evitarlo?





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