viernes, 18 de octubre de 2013

La fecha que cambió nuestras vidas

Hoy es un día especial en nuestra familia. Cada día que vivimos, pero en especial este, es un regalo de vida, es un recuerdo de Tu inmenso amor. No tengo palabras (y mira que hablo mucho) para agradecerte por tu misericordia y tu bondad en mi vida. No me lo merezco. Aunque nunca he dudado de ti, reconozco que no he sido la mejor hija, aùn así me regalaste el milagro de la vida doble. 
Doble por que no solo me sigues dando vida a mi sino a Oscar (mi cuquito) aún cuando los "expertos" dudaron. 
Hoy te doy gracias por mi hijo y por mi, pero tambien por Edgar. Te doy gracias por que a pesar que muchas veces quiero romperle el palo de escoba encima, tu lo pusiste en mi camino con un propósito. Muchos piensan que soy valiente por que esperé y confié en ti pero tu y yo sabemos que fué el quien tu usaste para hablarme ese día fatal que me aconsejaron que abortara. Ese día tambien quise caerle encima por que me sentí que estaba decidiendo sobre mi vida y arriezgandola (¡claro, como no era el quien estaba en peligro!) Sin embargo hoy reconozco que le diste la sabiduría y las palabras necesarias para decidir por mi. Si hoy celebro la vida mía y la nuestro hijo fuè por el hombre que me regalaste. Bendícelo cada día (y esconde los palos de escoba cuando me enojo) 
Nunca me voy a cansar de decirlo, nunca me voy a cansar de repetirle al mundo lo que has hecho por mi, por mis hijos y mi familia. 
Hoy celebramos con alegría los cuatro años de Oscar Ediel. Todavía nos queda un largo camino, lo sè, 
pero seguimos confiando. Nuestra fè es inquebrantable. Tu nos ha enseñado, eres el mejor maestro. 



Nota:
Por la salud mental de los que lean este escrito, quiero aclarar que lo del palo de escoba es una broma entre nosotros. No creemos ni practicamos la violencia pero si algún día la legalizan como estan haciendo con tantas cosas, me gustaría probar, pero solo por diversión. 

xoxoxo



No hay comentarios.:

Publicar un comentario