Encontré la evidencia mas clara de Su infinito amor. Evidentemente hablo de mi Dios. Resulta que tenía guardado un "voucher" de una línea áerea que viajé con mi amiga Cath camino a Arizona. En el viaje hicimos escala en Miami. Cuando ibamos a abordar. recuerdo que me pasaron por el lado y se tropezaron, eran los pilotos. Emocionadas, pensamos que chèvere por ahí van con cafè en mano. Nos montamos, nos pusimos el cinturon y empezó la reversa (¡esta vez no era la guagua de Juan Luis!)
De momento se detiene y nos regresan, luego de mas de una hora nos ordenan bajar del avión. Mientras hacíamos fila en la línea área, Cath y yo nos enteramos por medio de las noticias en vivo que habían detectado alcohol en los pilotos. Whattttt? Borrachos como tuercas. El resto lo puedes leer mas abajo en el documento adjunto. Este no es el tema. Lo importante es que Dios nos guardó. En el caso de Cath, no se si fuè la primera pero en el mío era la segunda mas grande.
La primera vez estaba en un viaje misionero en el Amazonas. Nos quedamos en San Juan de Atabapo para ser exacta. El pequeño detalle era que para llegar allí, había que tomar un bongo (canoa gigante o en la era moderna: kayak gigante de madera) alrededor de ocho (8) horas río abajo. ¿Què río? ¡El Orinoco! ¡Siiiiiii, ese que unas semanas antes de viajar se me ocurre ver un documental donde narraba lo peligroso que podía ser cruzarlo por las pirañas que habitan en el! Ese en el que el documental mostraban como los ganaderos le echaban una res y se la devoraban en minutos para poder pasar el resto. Pues allí fuimos, llenos de alegría y esperanza un grupo de jóvenes junto al pastor y otros adultos a ayudar una pareja de misioneros que se instalaron allí. El camino de ida fué fabuloso hasta que nos dieron el arroz con pollo (imagínate un asopao de pollo sin color y seco) Despues de varios dias decidimos visitar otra comunidad de indígenas. Esta era estilo National Geographic. Usaban ropa pero vivían en bohíos y dormían en hamacas (¿el baño? ¡el monte! ¡Saludos Mirely! mi compañera de viaje, de dormitorio y ¡de baño!) ¿Su preocupaciòn? Los hombres buscar el alimento del día y las mujeres prepararlo. Allí comimos caimán y mono y de nosotros probaron lo mas gourmet que tenemos: ¡arroz con salchichas!
Estabamos felices de haberlos conocido y de compartir con ellos esos días. De regreso a San Fernando de Atabapo nos cogiò la lluvia. Me recuerdo que el misionero nos decía que nos salieramos del bongo y nos aguantaramos de la orilla de el para que no se hundiera pues la lluvia lo estaba inundando y con el peso se iba a hundir. ¿qué? ¿Que nos bajemos en el Orinoco con las pirañas? Nada que ver. Aunque nos trató de convencer que no pasaba nada y que era costumbre, de mas está decir que no lo hicimos y el bongo se hundió. Todo fué muy rápido. Lo único que recuerdo fué la desesperación por nadar y flotar para agarrarse de unas ramas que habían en la orilla mas cercana (la orilla colombiana) Me recuerdo que cuando por fin lleguè y me reguindé como una mona, me dí cuenta que tenía un raspazo en el brazo. Entrè en pánico pensando en las pirañas y las vacas (aunque para ese tiempo no pertenecía a su gremio) Luego de un rato lograron sacar el bongo del fondo y nos montamos nuevamente. ¡Que remedio! Era eso o pedir asilo en Colombia, en mi caso sin dinero por que lo acababa de perder en el agua junto a mi cámara. Lo único que no perdí fué mi pasaporte por que me lo había guardado uno de los muchachos. Luego de esto no recuerdo cuanto mas navegamos en el bongo, posiblemente una hora mas. Mas las ocho (8) de regreso a Puerto Ayacucho para regresar a Puerto Rico.
¿Por què cuento esto? Por que soy sobreviviente. Por que estoy agradecida. Por que tengo un Dios muy muy grande, grandote que me ama, me cuida en todo momento y en todo lugar. Me salvó del piloto alcohólico (aire), me salvó de las pirañas y toda bestia del Orinoco (agua) y todavía hoy me sigue cuidando y salvando en tierra por que a pesar de mi condición de corazón, sigo de pie. No me puedo callar y lo seguiré contando año tras año, sobretodo en estos días que se acerca mi cumple.
Los médicos no entienden cuando me ven según ellos tan radiante, pero yo se que ese brillo me lo dá Su amor.
Soy sobreviviente.
Si quieres ver...
http://en.wikipedia.org/wiki/America_West_Airlines_Flight_556
http://usatoday30.usatoday.com/travel/news/2002/2002-07-02-amwest-pilots.htm

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